UN CERO EN ORATORIA
Este es el título de un artículo aparecido en El País el lunes 16 de mayo de 2011. Ya trate del miedo escénico a hablar en público en mi post del 22 de marzo de 2011. Pero quiero volver sobre ello, a raíz del artículo aparecido en El País
En la actualidad desarrollar la habilidad de hablar en público es esencial. Las personas nos encontramos en una sociedad en la que cada vez más se nos exige: presentarnos, defender una idea, negociar, establecer relaciones.etc. Todo ello pasa necesariamente por el hecho de hablar en público.
Me da un poco de pena y de lastima ver a mis alumnos de la Facultad de CCEE y Empresariales y de la Escuela de Informática, unos seres humanos con 21 o 22 años y que no tienen la mínima habilidad para hablar en público. Son presa de todos los errores comunes:
- Leen en público. Enorme error que no se debe cometer. Denota una falta de interés por parte del ponente. Lo ha debido preparar a última hora y deprisa. No le interesa lo que cuenta, no lo ha interiorizado. Si a ti, que lo estás contando no te interesa como narices quieres interesar a los que te escuchan.
- No miran al auditorio. Otro enorme error. Ahí está el foco de su atención. Es al auditorio al que deben ganarse. Debes captar la atención del auditorio. Preséntate, di alguna frase ingeniosa o algo que capte de inmediato la atención. Cuenta un chiste relacionado con lo que vas a contar. Pues no. Hala me pongo a hablar mirando para la pantalla del proyecto. Nefasto
- No utilizar el lenguaje de los gestos y las inflexiones de la voz. Otro error garrafal. Se plantan de pie. Unos se quedan como pasmarotes, otros se mueven convulsos como si se estuvieran orinando, otros no saben qué hacer con las manos. Tú cuerpo habla. Aprende a utilizar ese magnífico lenguaje corporal. La inmensa mayoría sueltan todo el royo de golpe, sin pausas, sin inflexiones. La voz es otro instrumento para captar la atención y las pausas y los silencios también
- No utilizar argumentos para sustentar las afirmaciones. Sueltan lo primero que se les ocurre sin sustentar ni razonar lo que afirman. Confunden opiniones banales con argumentaciones. Les falta criterio para el debate.
- No cuidar la presencia. Otro gran error. Una buena presencia es un punto para el diálogo en público. Menudas pintas utilizan algunos. Yo comprendo que a clase no es necesario ir de punto en blanco, pero el día que te toca intervenir aséate un poco y cuida tu presencia.
Cómo sería el resultado si ese mismo acto que escenifican ante una presentación en público lo tuvieran que escenificar de verdad en el desempeño de un trabajo, por ejemplo, presentando una idea a un colectivo de jefes. ¿Creéis que le escucharían? ¿Qué valorarían mínimamente la idea? Yo creo que no. Que a los cinco segundos el auditorio habría desconectado y tal vez les aguantarían la presentación al final por pura cortesía.
Ciertamente la oratoria es una asignatura pendiente, como tantas otras válidas para la vida diaria, de nuestro pobre sistema educativo. Y la verdad cuando te llegan los chicos a la universidad es tremendamente difícil hacerlos cambiar. Si bien no cejamos en el intento, por mucho que ellos no quieran darle importancia al hecho de la oratoria.

Fernando Giner. Dr.en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Alcalá. Profesor en el área de Dirección de Empresas en la Universidad de Alcalá. Dilatada experiencia como directivo en empresas bancarias, industriales y de consultoría. Compagina la docencia con la actividad consultora en empresas en materias de: organización, gestión del cambio y del conocimiento, información para la gestión, cuadros de mando y las tecnologías de la información. Autor de diferentes libros, numerosos artículos y conferenciante habitual. Las línea de trabajo e investigación son los sistemas de información, la transformación en las organizaciones con apoyo de las TIC y el cambio organizacional a través de la transformación de los RRHH. Direge varios programas de formación con Título Experto de la Universidad de Alcalá, tales como Programa ERP/SAP (RRHH y Finanzas), Programa Business Intelligence y la Gestión del Conocimiento y Programa de Dirección Eficaz de Personas en la Empresa
maría dijo
En síntesis, todo es un conjunto de realidades que si las tuviéramos en cuenta, mejoraríamos mucho el acto comunicativo.
Una observación: "rollo" en ese contexto se escribe con "ll", no con "y".
27 Octubre 2011 | 08:15 PM