del Bosque, un liderazgo transformador
Estos días está muy de moda la figura del entrenador de futbol Vicente del Bosque. ¿Hubiera sido España campeona del mundo de futbol sin Vicente del Bosque y sin estos jugadores?
Posiblemente no. Se han dado un cúmulo de circunstancias por las dos partes. Por parte del entrenador, del Bosque. Ha aplicado lo que denominamos un liderazgo transformador. Este tipo de liderazgo, alejado del tipo de liderazgo carismático (el que aplica Jose Mourinho) reside en que deja a las personas, en este caso los jugadores el protagonismo. Deja que ellos encuentren su propio camino y marquen sus propios objetivos o metas. Por lo tanto este liderazgo transformador, a diferencia del carismático, aplica y permite el desarrollo personal, el crecimiento y la madurez personal.
Bien es cierto que ya recogía del Bosque una herencia, una buena herencia. Pero ha sabido realizar pequeños cambios sin estridencias y ha dejado que los jugadores encuentren su propio compromiso, les ha hecho mejores personas, que cuando la Eurocopa, y posiblemente mejores jugadores.
Este liderazgo no siempre se puede aplicar. Se puede aplicar cuando el grupo humano que se lidera se deja conducir adquiriendo compromiso personal de desarrollarse y es capaz de aprender con el ejemplo que el líder refleja. Ejemplo máximo de esto lo encontramos en la película "El Club de los Poetas Muertos". Por lo tanto el equipo o grupo humano debe estar lo suficientemente maduro como para aceptar que es él el protagonista. Él como equipo, como un todo. Y dentro del mismo encontrar cada uno su camino o meta personal. O bien y aceptado el proceso de cambio que el entrenador les sugiere a través de su ejemplo y conducta.
En esto último del Bosque ha jugado un papel fundamental, ha sabido dar a los 23 jugadores una utilidad. Algo muy importante para mantener cohesionado al equipo. Ha hecho que todos, los que jugaban habitualmente y los que no se sintieran protagonistas y ha llevado a que el éxito sea de todos y no sólo de los que marcan goles, por muy decisivos que estos sean.
Por lo tanto, la otra gran circunstancia que se ha dado es la madurez del equipo humano que ha tenido que liderar del Bosque. Ellos ya estaban maduros, estaban predispuestos a aceptar la antorcha de su propio desarrollo camino del éxito y asumir las responsabilidades. Si este hecho no se hubiera dado posiblemente este tipo de liderazgo hubiera fracasado.
Por lo tanto, cuando por parte del grupo humano, de sus miembros, no hay una predisposición a la cohesión, a compartir, a crecer y admitir que son ellos los líderes de su propio desarrollo y a ir aprendiendo con el ejemplo que el líder les da, es muy difícil que el liderazgo a lo del Bosque triunfe. Hay que tener en cuenta que en el liderazgo transformador el objetivo es que la persona aprenda a ser líder.
Si estas circunstancias no se dan es entonces cuando se necesita un liderazgo más carismático, más a lo Mourinho, que impone sus metas y conduce con mano rígida y a veces con dureza al equipo hacia la meta, sin importarle quien caiga por el camino.
Vicente del Bosque, un hombre bueno, que transmite valores de trabajo, sufrimiento y esfuerzo, aprendidos en años en el Real Madrid, ha sabido dar a un grupo humano la suficiente cancha de juego como para encontrar su propio camino hacia el éxito, haciendo al equipo, a todos ellos, protagonistas de un triunfo sonado. Pero no olvidemos que el éxito no hubiera sido tal, si del Bosque no se hubiera encontrado con un conjunto de personas (los jugadores) capaces todos ellos de asumir su propia meta, su propio desarrollo, tanto de forma individual como todos a una. Es decir, seguir el ejemplo de líder, no para alcanzar la meta, sino para ser ellos líderes y actores del triunfo.

Fernando Giner. Dr.en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Alcalá. Profesor en el área de Dirección de Empresas en la Universidad de Alcalá. Dilatada experiencia como directivo en empresas bancarias, industriales y de consultoría. Compagina la docencia con la actividad consultora en empresas en materias de: organización, gestión del cambio y del conocimiento, información para la gestión, cuadros de mando y las tecnologías de la información. Autor de diferentes libros, numerosos artículos y conferenciante habitual. Las línea de trabajo e investigación son los sistemas de información, la transformación en las organizaciones con apoyo de las TIC y el cambio organizacional a través de la transformación de los RRHH. Direge varios programas de formación con Título Experto de la Universidad de Alcalá, tales como Programa ERP/SAP (RRHH y Finanzas), Programa Business Intelligence y la Gestión del Conocimiento y Programa de Dirección Eficaz de Personas en la Empresa
Isabel dijo
Fútbol y política... aunque yo lo asociaría también a otros campos de la vida cotidiana tal como el trabajo y otro tipo de relaciones interpersonales. El "modelo Mourinho" ha sido constante en los últimos años en las empresas, sobre todo en las grandes empresas y más aún desde que la situación económica empezó a tambalearse. Objetivos y calidad humana... Interés personal y económico. El fin justifica los medios... Personal y desgraciadamente, pienso que esto puede valer para grupos reducidos, cualquiera que sea el ámbito, pero no para agrupaciones grandes. Es difícil, mucho, encontrar un grupo de personas con estas características y, sobre todo, que se sepan "quitar importancia" para en realidad tenerla toda; es decir humildad, convicción y voluntad.
Aunque está claro que imposible no es, pero sí difícil. No por ello se debe cesar en el empeño.
Isabel.
25 Julio 2010 | 09:21 PM