CUATRO ACCIONES SON SUFICIENTES
Me refiero en relación a los empleados. Obviamente hay empleados "buenos", "sanos" que es necesario conservar y empleados, al igual que jefes, altamente tóxicos que es necesario desprenderse de ellos a la mayor brevedad posible.
Por lo tanto cuanto aquí se diga, en este post, se refiere únicamente a los empleados que conviene conservar. Para ello sería suficiente que la empresa, el directivo o el jefe inmediatamente responsable practique cuatro sencillas acciones:
- Tratar a las personas con respeto y dignidad. Eliminar los prejuicios y juicios de valor establecidos de antemano. Suprimir los malos humores en el trato y comportamiento. Mostrar una estabilidad emocional. Admitir el error como un elemento que integra los procesos de aprendizaje. Evitar las broncas y regañinas en público. Generar confianza en el trato mutuo y en la relación.
- Un trabajo enriquecedor en su contenido y responsabilidad. Un trabajo que no aburra y atonte a quien lo realiza. Un trabajo que ponga retos a quienes lo realizan. Un trabajo que permita crecer en lo profesional y lo humano. Que genere ámbitos de aprendizaje y a la postre elementos de cambio positivo. Un trabajo que las personas puedan convertir en su instrumento para cumplir sus aspiraciones profesionales y personales. Obviamente para esto hay que preguntar a los empleados. Realizar periódicas entrevistas de permanencia. Cada empleado, es él, el que entiende lo que considera un trabajo enriquecedor. Para unos será mayor contenido y dificultado, para otros mayores responsabilidades o poder ejercer influencias en la propia organización.etc.
- Sentir que les importas. Los empleados tienen que percibir en sus jefes que éstos se preocupan por ellos. El empleado suele ver a su jefe como un referente y como la persona que le vincula a la organización. El jefe tiene que mostrar especial cuidado y atención con las peticiones que les hace sus empleados. No quiere decir que las pueda resolver todas, pero si atenderlas y darles una respuesta a tiempo. Qué mejor acción por parte de un jefe que cuando un empleado le pide un par de días de permiso para ir a ver a su madre que está muy grave, este le responda que si de inmediato, mejor que se hubiera anticipado. A que le diga déjamelo pensar, hay mucho trabajo, te digo algo mañana. Pasen tres semanas y no le haya dicho nada. Esta segunda acción crea empleados desafectos, mientras que la primera genera fidelizaciones y compromisos.Hay acciones de este tipo que "no cuestan nada", solamente la voluntad. Pe saludar a los empleados cuando se llega a la oficina o cuando te los cruzas por el pasillo o en la cafetería. Preocuparte, preguntando, por la mujer o los hijos o los estudios de los niños. Estas acciones simples denotan que el jefe se ocupa y conoce a sus empleados.
- Salario justo. La justicia salarial es un concepto subjetivo. Cada persona lo interioriza y entiende que a tenor de sus necesidades y de lo que aporta está bien o mal pagado. No se pueden producir discriminaciones ante una misma clase de trabajo o situación. Una vez se consigue la percepción de salario justo por parte del empleado éste pasa a un segundo plano y lo que de verdad interesan son las tres acciones mencionadas con anterioridad.
Las acciones aquí descritas, que son sencillas y solo requieren un poco de tiempo e interés por parte del jefe, son acciones motivadoras. Acciones que llevan a la fidelización y el compromiso por parte del empleado. Estas acciones retienen al empleado valioso en la empresa. Este empleado se lo piensa varias veces antes de abandonar la empresa y tomar otro puesto de trabajo, ya que si bien puede que consiga un aumento salarial, puede que pierda en su totalidad o en parte las otras tres acciones motivadoras
Como se habrá podido comprender no "cuesta demasiado" desencadenar acciones de retención de aquellos empleados que de verdad interesan a la empresa.

Fernando Giner. Dr.en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Alcalá. Profesor en el área de Dirección de Empresas en la Universidad de Alcalá. Dilatada experiencia como directivo en empresas bancarias, industriales y de consultoría. Compagina la docencia con la actividad consultora en empresas en materias de: organización, gestión del cambio y del conocimiento, información para la gestión, cuadros de mando y las tecnologías de la información. Autor de diferentes libros, numerosos artículos y conferenciante habitual. Las línea de trabajo e investigación son los sistemas de información, la transformación en las organizaciones con apoyo de las TIC y el cambio organizacional a través de la transformación de los RRHH. Direge varios programas de formación con Título Experto de la Universidad de Alcalá, tales como Programa ERP/SAP (RRHH y Finanzas), Programa Business Intelligence y la Gestión del Conocimiento y Programa de Dirección Eficaz de Personas en la Empresa