El reconocimiento por un buen trabajo hecho
En ocasiones, y a veces pueden ser demasiadas, el único reconocimiento que vas a encontrar por un trabajo bien hecho es la satisfacción contigo mismo.
El entorno, aquellos que te rodean, los que son tus compañeros y los que son tus jefes, por diversas circunstancias, no te van a entender ni comprender. Por lo tanto lo que puedes recibir de ello es desprecio, incomprensión y envidia y como diría alguien “ojala te pille un camión”.
Ante esta situación ¿qué es lo que te queda? Tu propia satisfacción contigo mismo. El saber tú que has hecho lo correcto.
Por lo tanto, cuando te propongas hacer un trabajo hazlo “siempre pensando” en ti, en tu propia satisfacción y orgullo por el trabajo bien hecho. No pongas “excesivas esperanzas en el reconocimiento de los otros”. Ojala se den, pero puede no ser lo habitual.
El verdadero compromiso debe ser contigo mismo y no cara a la galería. La galería, los otros, suelen ser acomodaticios, y tu comportamiento, actitud, puede resultar molesta.
Pero no menos cierto es que los comportamientos “a contra corriente” son necesarios para cambiar situaciones y mover hacia situaciones más positivas.
Por lo tanto, es muy posible, que el reconocimiento que hoy te pueden negar, al cabo de un tiempo sea visto con agrado e incluso cree escuela. Y tu memoria sea recordada como la de alguien que intento hacer las cosas rectamente y que trato de cambiar situaciones injustas y mover hacia acciones más positivas.
Os recomiendo, para ilustrar lo comentado, que visionéis la película “Serpico”. En este film de 1973, dirigido por Sidney Lumet y que cuenta con la interpretación de Al Pacino, se cuenta la historia, basada en hechos reales, de Serpico, un policía que rompe moldes, tanto en la forma de hacer las cosas como en los procedimientos utilizados y las actitudes empleadas, lo que acabará generando odio y “deseos de muerte” entre su compañeros y superiores.
Los profesores de universidad y los consultores de empresa solemos valernos del cine para ilustrar comportamientos humanos. La película que os recomiendo merece la pena e ilustra muy bien la situación comentada anteriormente.
Es posible que algunos os veáis reflejados en ella, la cuestión está en que lado os veis reflejados, ¿sois en la vida profesional y particular “unos serpicos” u os parecéis más a “los otros”?

Fernando Giner. Dr.en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Alcalá. Profesor en el área de Dirección de Empresas en la Universidad de Alcalá. Dilatada experiencia como directivo en empresas bancarias, industriales y de consultoría. Compagina la docencia con la actividad consultora en empresas en materias de: organización, gestión del cambio y del conocimiento, información para la gestión, cuadros de mando y las tecnologías de la información. Autor de diferentes libros, numerosos artículos y conferenciante habitual. Las línea de trabajo e investigación son los sistemas de información, la transformación en las organizaciones con apoyo de las TIC y el cambio organizacional a través de la transformación de los RRHH. Direge varios programas de formación con Título Experto de la Universidad de Alcalá, tales como Programa ERP/SAP (RRHH y Finanzas), Programa Business Intelligence y la Gestión del Conocimiento y Programa de Dirección Eficaz de Personas en la Empresa