De elefantes y pulgas
¿Qué tendencia observamos? Pues la de muy pocos elefantes y muchísimas pulgas. ¿Qué significa esto? Que en el mundo empresarial desarrollado se está produciendo una concentración inexorable, que posiblemente nos lleve a que en todos los sectores existirá un oligopolio (3 o 4 enormes elefantes que dominarán todos los sectores).
¿Y el resto? El resto serán y son ya pulgas. Trabajadores autónomos, microempresas o empresas muy pequeñas, trabajando para esos elefantes. De hecho en la actualidad una gran empresa no es ni más ni menos que la agregación de miles de pulgas.
De esto, y de cómo afecta a las personas, trata el magnífico libro de Charles Handy “De elefantes y pulgas”, Ed. Apóstrofe. Igualmente podemos encontrar una magnífica conversación con el autor, sobre este tema, en el artículo titulado “Las personas quieren ser guiadas,
formar parte de un gran proyecto que no se quede en ellas mismas” publicado en el número 159 de la revista Harvard Deusto Business Review
Handy nos revela el mundo en el que estamos metidos. Un mundo que nos sigue criando para estar estabulados en las instituciones. Primero la familia, luego el colegio, luego la Universidad y por último la empresa. De hecho nos sigue educando para guiar nuestro camino por las instituciones, el encontrar un empleo en una empresa.
Y no nos damos cuenta que en todos los países desarrollados le inmensa mayoría de las personas trabaja en empresas muy pequeñas, o bien se abre paso mediante las microempresas o el empleo autónomo.
En esta estructura empresarial, la de la microempresa, la del empleo autónomo o liberal, se necesita muchas más iniciativa, mucha más capacidad personal para encontrar el hueco. En cambio nos siguen educando para formar parte del elefante, cuando el elefante ya está formado por miles de pulgas.
Muchas personas se siguen engañando. Qué duda cabe que esta situación de muy pocos elefantes, muchísimas pulgas, unas cuantas empresas intermedias (las de trabajo temporal) que copan buena parte del sistema de colocación, en el que al final te encuentras que no trabajas en ellas, sino que trabajas para ellas, genera enorme tensión, estrés y desasosiego
No es fácil encontrar el camino por el que uno pueda ser dueño de su propio destino. Es muy duro dejar la confortabilidad de trabajar en una empresa para pasar a ser tú la empresa. Pero ese es el horizonte que tenemos delante. Cuanto más pronto se aprenda a recorrer el camino menos dolorosa será la decisión y de menos riesgo.
Es curioso como cada vez los países de mayor bienestar tienen mayor insatisfacción personal. Millones de personas no creen en lo que hacen, no creen en su trabajo, en su forma de vida. Pero ahí siguen atados, y a ser posible al elefante mejor.
Las personas tienen tendencia a quedarse donde están. Sienten un umbral de confort, aún cuando sea meramente ilusorio.
Puede ser realmente peligroso y problemático no ver el presente en el que estamos y mucho menos intuir, visionar el futuro al que nos encaminamos. El elefante puede desprenderse de ti y cualquier momento. ¿Estarás entonces para seguir viviendo como pulga?

Fernando Giner. Dr.en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Alcalá. Profesor en el área de Dirección de Empresas en la Universidad de Alcalá. Dilatada experiencia como directivo en empresas bancarias, industriales y de consultoría. Compagina la docencia con la actividad consultora en empresas en materias de: organización, gestión del cambio y del conocimiento, información para la gestión, cuadros de mando y las tecnologías de la información. Autor de diferentes libros, numerosos artículos y conferenciante habitual. Su línea de investigación es la información en las organizaciones, la sociedad de la información y las tecnologías.Director del curso, Titulo Propio de Experto, en Dirección y Gestión de la Información y sus Tecnologías:diseño y desarrollo de los sistemas empresariales de información, organizado por la Universidad de Alcalá y Global Estrategias