El trabajo nos enferma
Eso parece ser lo que destila la noticia de El Economista, sábado 28 de abril de 2007. Se indica que en España más de 2,5 millones de personas sufren ansiedad. Se estima que en España se producen cada año 80.000 nuevos casos de enfermedades profesionales y más de 7.000 trabajadores sufren cada año un enfermedad mental provocada por su trabajo.
Se estima que el estrés afecta al 28% de la población y los problemas muscoesqueléticos que genera, con efectos gástricos, dolores de cabeza, dolores en el pecho o problemas en la piel que afecta al 27 % de la población.
De estos datos determinaríamos que en efecto, el trabajo enferma, y la población española es una población enferma por causa del trabajo.
¿Cuáles son las causas? A mi juicio son varias y se entrecruzan o alimentan entre si. Podemos enumerar:
• Mala organización en las empresas. Una ineficaz división del trabajo, con el consabido mal estructurado de los procesos, provoca en las personas: errores, repeticiones, ineficiencias, miedos, en fin desasosiego e incertidumbre
• Jefes poco competentes. Cuando el que “manda” en lugar de ayudarte, orientarte, guiarte, lo que hace es “liarte”, “presionarte”, o “confundirte”, no cabe duda, acumulas bilis, mala uva, incomprensión, ergo desasosiego.
• El poco dominio que el trabajador tiene sobre su trabajo. Cuando no eres dueño de configurar tu trabajo estas a la expensa del caprichos de otros. Tienes que hacer el trabajo como otros dicen. Y si estos tampoco saben muy bien como, pues tú pagas el pato.
• La mala organización de nuestra vida (del yo y el entorno).Este es a mi juicio un problema importante y que se le ha prestado poca atención. En la España actual, con salarios en torno a un 25% inferior a los de la media europea y precios europeos, las personas, al objeto de poder pagar: casa, coche, muebles, vacaciones, crear una familia y un largo etc, se ve obligada a realizar muchas veces trabajos que no le gustan, trabajos que no le apetecen, trabajos que odia. Pero los hace por el hecho de que tiene que pagar facturas.
Aún más, cuando hay una pareja, los dos se ven obligados a trabajar, a llegar a las tantas a casa, y, digamos, convivir los fines de semana. Esto hace que las relaciones personales se deterioren y las atenciones que necesita el hogar o los niños también. Una nueva causa de ansiedad, y esta reside en nuestra forma de organizarnos la vida.
Cuantas parejas trabajan los dos, y el salario de uno de ellos se lo lleva la guardería y la asistenta. Posiblemente muchos. Pero el actuar así quizás confiere un sentido de realización, posiblemente mal entendido, ya que a la postre genera ansiedad y por lo tanto estrés
Vemos que los males “nuestros son causados por otros”, pero también están en “nosotros”.Nosotros nos provocamos mucha ansiedad por nuestra mal diseño y organización de nuestra vida
Todas estas causas se pueden juntar, y de hecho no me cabe ninguna duda que en muchos casos se juntan, provocando una enorme presión sobre la persona, generando enormes dosis de ansiedad, que la persona acaba traduciendo en “no llego a todo”, “no puedo con todo”, “no me organizo”
Hace falta mucha fuerza personal para romper con las cusas del estrés: abandonar ese trabajo odiado, olvidar al jefe que me da asco y terror, cambiar de pareja, en fin, cambiar de vida. Esto requiere fuerza interior elevada, por las renuncias que implica y por el nuevo proyecto que hay que diseñar de vida.
El ejemplo del engaño del sistema y de nosotros mismos para con nosotros, posiblemente sean “los consabidos puentes y acueductos”. Cuantos estarán estos días disfrutando del puente de mayo. ¿Digo disfrutando? Tal vez no. Tal vez engañándose a si mismo. Estamos unos días de teórico relax, gastando el dinero que bien hemos ganado y nos merecemos ese descanso. Para qué? Para volver a ese trabajo odioso, a esas tareas y jefe insoportables. En fin para seguir acumulando ansiedad y estrés, a la espera del próximo puente o vacaciones, que nos libere, “que nos de la ilusión de ser libres”, por unos dias

Fernando Giner. Dr.en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Alcalá. Profesor en el área de Dirección de Empresas en la Universidad de Alcalá. Dilatada experiencia como directivo en empresas bancarias, industriales y de consultoría. Compagina la docencia con la actividad consultora en empresas en materias de: organización, gestión del cambio y del conocimiento, información para la gestión, cuadros de mando y las tecnologías de la información. Autor de diferentes libros, numerosos artículos y conferenciante habitual. Su línea de investigación es la información en las organizaciones, la sociedad de la información y las tecnologías.Director del curso, Titulo Propio de Experto, en Dirección y Gestión de la Información y sus Tecnologías:diseño y desarrollo de los sistemas empresariales de información, organizado por la Universidad de Alcalá y Global Estrategias