Por qué trabajamos
Esta fue la pregunta que hice la semana pasada a mis alumnos de recursos humanos en la licenciatura de ADE
La respuesta, después de una puesta en común, fue que los motivos que nos mueven a trabajar son:
- Salario
- Satisfacción en el trabajo
- Reconocimiento
- Socialización
He de reconocer que no está nada mal
Cierto es que lo primero puede ser un salario. Sin en él no hay posibilidad de satisfacer unas mínimas necesidades y conseguir un cierto equilibrio entre necesidades y su satisfacción. A partir de ahí, se abre un abanico de deseos que depositamos en el trabajo, que bien pueden quedar reflejadas en las respuestas que dieron mis alumnos.
No obstante quisiera hacer una reflexión. El ser humano “ocupa su tiempo”. Ese tiempo que ocupa, una parte del mismo, busca que sea remunerado y otra parte de la “ocupación” la puede realizar sin remuneración, por pura satisfacción.
Tendemos a identificar que sólo “la parte remunerada de la ocupación” es trabajo. El resto es otra cosa. ¿Qué cosa realmente es? A esa parte de “ocupación no remunerada” en ocasiones se le suele dedicar más esfuerzo e interés que a la propia para de “ocupación remunerada”. ¿Por qué? Simplemente por el hecho de que nos gratifica, nos satisface más.
Realmente deberíamos tender a obtener y realizar “ocupaciones de nuestro tiempo” gratificantes, satisfactorias. Que nos enriquecieran el conocimiento y las relaciones.
No deberíamos hacer una distinción artificial entre:
- Ocupación remunerada igual a trabajo. Aún cuando esa ocupación no nos llene nada, nos produzca dolor e insatisfacción
- Ocupación no remunerada, catalogarla como un hobby una elección libre buscada de ocupar el tiempo, aún cuando no nos remunere nada, pero no llene de satisfacción y gratificación personal
Deberíamos ponernos como meta “el logro de una ocupación gratificante y satisfactoria” a nivel personal, social y laboral. El esfuerzo continuado por alcanzar este logro nos haría crecer como personas, al tiempo que estar en paz con nosotros mismos, desde el punto de vista de la dedicación personal mediante el esfuerzo aplicado en un espacio de tiempo.
Posiblemente si persiguiéramos esta meta, conseguiríamos fundir, “remuneración con satisfacción y reconocimiento”.


Fernando Giner. Dr.en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Alcalá. Profesor en el área de Dirección de Empresas en la Universidad de Alcalá. Dilatada experiencia como directivo en empresas bancarias, industriales y de consultoría. Compagina la docencia con la actividad consultora en empresas en materias de: organización, gestión del cambio y del conocimiento, información para la gestión, cuadros de mando y las tecnologías de la información. Autor de diferentes libros, numerosos artículos y conferenciante habitual. Su línea de investigación es la información en las organizaciones, la sociedad de la información y las tecnologías.Director del curso, Titulo Propio de Experto, en Dirección y Gestión de la Información y sus Tecnologías:diseño y desarrollo de los sistemas empresariales de información, organizado por la Universidad de Alcalá y Global Estrategias
antonio-ayala dijo
¡Saludos cordiales ,Fernando! Muy acertado el tema del artículo, incluyendo las respuestas de los estudiantes, que son muy razonables, comprensibles y que tocan terreno cercano: la realidad. Comparto la meta que postulas, ya que incluye factores básicos para nuestro equilibrio y desarrollo personal y social. Desde aquí agradezco que me incluyas como Blog amigo, es recíproco. ¡Un afectuoso abrazo y que sigamos en buena comunicación! Antonio Ayala
28 Marzo 2007 | 11:53 PM