Año nuevo propósitos viejos:
Iniciamos un nuevo año posiblemente con los propósitos viejos de siempre (que si aprender inglés, que si disponer de más tiempo para la familia, que si dejar de fumar, que si hacer ejercicio, en fin un largo etc.)
Dice un refrán castellano que el cementerio está lleno de buenas voluntades. Eso es algo habitual en la mayoría de los seres humanos, los propósitos nos inundan, las buenas voluntades nos colman, pero se quedan en eso en propósitos. La mayoría de las personas no pasan a la acción. ¿Por qué? Pues muy sencillo, el propósito es eso, una declaración a futuro, pero que no encierra en si mismo ningún acto inmediato. Es por ello que los propósitos enunciados al inicio del año, casi siempre los mismos, se quedan en eso, en intenciones a futuro y como el futuro nunca llega, siempre estamos en presente, pues el propósito no se cumple.
No sería mucho mejor dejar de decir lo que nos proponemos hacer, lo que vamos a hacer, y en vez de cacarearlo a los cuatro vientos, o a nosotros mismos, y ponernos manos a la obra, es decir NO TE LO PROPONGAS, NO DIGAS TUS PROPÓSITOS, PONTE EN MARCHA, ACTÚA.
Esto viene a cuento de una estupenda conferencia, dictada por Javier Fernández Aguado, el 14.12.2006, con motivo del acto de clausura del I Executive MBA impartido en el Instituto Internacional Bravo Murillo.
En dicha conferencia Javier Fernández Aguado diserta sobre como cambiar el mundo, y para ello se apoya en cuatro palancas, que a la postre son cinco:
1. Amor y pasión por el trabajo. Hoy en día falta mucha voluntad y sobran muchos propósitos. Faltan realmente ganas profundas de hacer algo interesante, comprometedor retador. Diría yo que estamos instalados en la indolencia y en la comodidad.
Sin una voluntad decida no hay nada que hacer. ¿Le faltará hambre a nuestra juventud? pienso yo. Es posible, tal vez vive instalada en una cierta comodidad y en una excusa de que todo es muy difícil y en un cierta ansiedad de conseguirlo todo muy rápido.
2. Ilusión contra viento y marea. Este es otro elemento de la palanca para mover el mundo, según Javier Fernández.
Cierto diría yo. Si no se posee una fuerte ilusión por lograr hacer algo, por tener logros, por evolucionar, por cambiar situaciones, es imposible tener amor y pasión por el trabajo. La ilusión es el combustible que te mantiene hacia la meta propuesta. No te preocupes ya encontraras en el camino muchos que querrán cortarte el combustible. ¿Pero que te propones? ¿Qué te has creído? ¿Tú no vales para eso?¿No tienes padrinos?
3. En busca del equilibrio. Otro elemento de la palanca para mover el mundo, según Javier Fernández.
Obviamente, digo yo, no se debe porfiar todo a una carta. Todo es trabajo, o todo es ocio, o todo es familia. No hay que encontrar un punto justo y saber cuando hay que renunciar a algunas cosas a favor de otras. Como dice Javier, cada persona ha de encontrar su ciclo en la vida.
4. Trabajarse la buena suerte. Ah! que gran razón tiene Javier Fernández. Como dicen algunos escritores que las musas me pillen trabajando.
Es cierto, en mi opinión hay que ser tenaz y constante. No se puede abandonar a la primera, ni a la segunda, y en ocasiones ni a la tercera ni a la cuarta. Las ocasiones favorables debe hacérselas uno. ¿Cómo? Pues sencillo con su trabajo continuado y mostrando a los demás una trayectoria continuada y ascendente.
Si bien, aquí me permitirán que discrepe un poco de Javier. Es cierto que si no te trabajas la suerte no hay nada que hacer. El trepa de Match Point se lo trabaja bien para llegar a allí dónde quiere. Pero también el trepa de Match Point tiene un punto de suerte cuando se deshace de las ropas y las tira al río y el anillo va a dar a la barandilla y es encontrado por un mendigo, que luego será asesinado y la policía al localizar el anillo en su dedo supone que es el asesino, librando así al trepa.
5. Aventurero. Javier Fernández apuesta por ser aventurero más que turista. Yo también. Hay que atreverse con lo desconocido, con lo que esta por explorar. Es más importante descubrir, más gratificante, y más arriesgado, que pasar por la vida por lo ya visto.
Ser aventurero, sobre todo en la vida profesional tiene enormes riesgos, los de tu entorno no perdonan que quieras romper moldes. Pero esa es la única forma auténtica de ser uno mismo y de sentirse satisfecho con uno mismo
Estas son las 5 palancas con las que tú, según Javier Fernández Aguado, una personal normal y corriente, podrás mover el mundo.
Por último os dejo también la carta a los Reyes Magos que Javier a realizado este año. Una delicia, no tiene desperdicio

Fernando Giner. Dr.en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Alcalá. Profesor en el área de Dirección de Empresas en la Universidad de Alcalá. Dilatada experiencia como directivo en empresas bancarias, industriales y de consultoría. Compagina la docencia con la actividad consultora en empresas en materias de: organización, gestión del cambio y del conocimiento, información para la gestión, cuadros de mando y las tecnologías de la información. Autor de diferentes libros, numerosos artículos y conferenciante habitual. Su línea de investigación es la información en las organizaciones, la sociedad de la información y las tecnologías.Director del curso, Titulo Propio de Experto, en Dirección y Gestión de la Información y sus Tecnologías:diseño y desarrollo de los sistemas empresariales de información, organizado por la Universidad de Alcalá y Global Estrategias