¿Estaremos llegando al límite de la ineficiencia?
Tengo por costumbre que a mis clases asistan diferentes directivos de distintas empresas, al objeto de que den a mis alumnos una visión práctica en relación a los temas que tratamos en clase.
En el día de ayer, 23.11.2006, asistió un directivo de una empresa de farmacia multinacional, que ilustro a los alumnos sobre la forma organizativa que la misma presenta, tanto a nivel global, como a nivel local, en este caso en España. Fue una magnífica ilustración de lo que son las organizaciones divisionales.
Me llamó la atención en su exposición el tema relacionado con el proceso de la homologación y autorización de medicamentos por parte de las autoridades sanitarias. Además de ser un proceso complejo, muy normalizado, aparecía en su exposición, en lo referente a España, el punto de autoridades nacionales y autoridades de la Comunidades Autónomas.
Le pregunté ¿Es que en España la distribución de medicamentos la tiene que autorizar el Ministerio de Sanidad y cada Consejería de Sanidad de las Comunidades Autónomas? Me indicó que si. Qué al estar transferidas las competencias en sanidad, en España los laboratorios se encuentran que tienen que solicitar permisos a nivel nacional y a nivel de las CCAA. Lo que puede llevar a que haya medicamentos que se vendan en unas comunidades y no en otras.
Me informó que esta situación había obligado a su empresa a crear una unidad organizativa solo para establecer relaciones con las CCAA
A continuación le pregunte, en EEUU, país federal por excelencia ocurre algo parecido. Me dijo que no. Que cuando el gobierno federal autoriza la venta de un medicamento automáticamente el mismo se puede dispensar en todos los estados de la unión.
El ejemplo, revela a mi entender el absurdo de este sistema político que estamos creando. Se darán cuenta nuestros políticos de lo ineficiente y costoso que puede llegar a ser este sistema. ¿Quién paga los enormes costes de coordinación de esta forma de funcionar? Obviamente nosotros los contribuyentes.
Aconsejaría a los políticos que fueran más racionales, menos egoístas, y se leyeran a fondo las teorías de organización que existen. Hay varias formas para crear un estado descentralizado, de forma que las autonomías participen en las decisiones estratégicas del estado, sin las ineficiencias y enormes costes del actual.
Llegar a tener 17 estados dentro de un estado llamado España no me parece una forma eficiente de gobernar, ni de resolver de forma real los problemas de los ciudadanos y mucho menos de hacer progresar eso que llamamos España

Fernando Giner. Dr.en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Alcalá. Profesor en el área de Dirección de Empresas en la Universidad de Alcalá. Dilatada experiencia como directivo en empresas bancarias, industriales y de consultoría. Compagina la docencia con la actividad consultora en empresas en materias de: organización, gestión del cambio y del conocimiento, información para la gestión, cuadros de mando y las tecnologías de la información. Autor de diferentes libros, numerosos artículos y conferenciante habitual. Su línea de investigación es la información en las organizaciones, la sociedad de la información y las tecnologías.Director del curso, Titulo Propio de Experto, en Dirección y Gestión de la Información y sus Tecnologías:diseño y desarrollo de los sistemas empresariales de información, organizado por la Universidad de Alcalá y Global Estrategias
olegario dijo
Pues tiene toda la razón. El sistema autonómico actual no supone sino crear más barreras todavía, algo irracional en una aconomía cada día más abierta y más global. Es curioso este contexto en el que las grandes potencias como China, crecen y se expanden, externalizando todo tipo de bienes y servicios mientras algunas autonomías españolas piensan de forma provinciana, contraria a los tiempos que corren, algo que se parece más bien al proteccionismo.
29 Enero 2007 | 04:12 PM