Según el artículo “la empresa tiene neuronas propias, sepa dónde están y como funcionan”, El Economista 5.11.2006, un 75% de empresas admiten tomar decisiones basándose en datos imprecisos.

Cierto es que las empresas necesitan información, de múltiples órdenes y dimensiones, a fin de tomar sus decisiones. Pero no menos cierto que muchas empresas, quizás demasiadas, no tienen formalizado su sistema de toma de decisiones. Es decir carecen de los mecanismos adecuados para recibir una información correcta y puntual.

Dos son los mecanismos que intervienen para que las empresas tengan una información correcta y puntual:

1. Por un lado los diseños de modelos de información. Es necesario modelizar, precisar cuales son las necesidades de información, indicadores, que los gestores necesitan conocer a fin de poder dirigir sus procesos y sus estrategias. Aquí he de decir que, al menos en nuestro país se ha progresado poco.

Fruto de una cultura más dada a la inercia y a la acción que a pensar, las empresas, no todas, las más grandes y algunas medianas, se han preocupado del asunto al hilo de algún evento internacional, cuyo run run ha sido traído por foros y conferencias. Tal es el caso que se armo en torno a las aportaciones de Kaplan y Norton relacionadas con su Balance Scorecard. Muchas empresas entonces se preocuparon de que era eso del cuadro de mando. Muy pocas llevaron a buen puerto sus proyectos.

La dificultad en crear cuadros de mando y los correspondientes sistemas de indicadores en las empresas no reside en la tecnología, reside en poder contar con:

• Una metodología adecuada para poder diseñar tales cuadros de mando. No suelen abundar dichas metodologías y cuando se carece de ellas lo más propio a obtener es una maraña de indicadores que dicen poco y aportan nada.

• La decidida colaboración de los directivos, para quienes se crea el cuadro de mando. Los directivos en cuanto oyen en sufijo “info” dicen ¡ah! informática, que se ocupen ellos. No señor directivo, el sistema de indicadores es para Vd. para proporcionarle información y por añadidura conocimiento de los procesos y estrategias de las que Vd. es responsable. Debe colaborar e implicarse con la metodología.

2. El otro mecanismo es la tecnología. La herramientas business intelligence, cuyo concepto empieza a popularizarse al final de los 90 arranca de los conocidos sistemas EIS de los 80. Tecnológicamente hoy se pueden suministrar cientos de indicadores en tiempo rela sobre lo que se quiera. Se pueden crean complicados cuadros de mando que manejen millones de datos, y su información puede ser representada de forma gráfica y mediante navegación a lo largo de todo el mapa de la misma
Este, el tecnológico, no es el obstáculo ni el problema. El obstáculo y reside en aprender a diseñar modelos de información y en comprender que la información, más haya de la financiera o comercial es totalmente necesaria para tomar decisiones correctas en la empresa