Llanear en el trabajo
A la vista de un interesante artículo de la Wharton Universia, titulado la “redefinición del éxito en el trabajo”, parece que los trabajadores se están planteando eso de seguir ascendiendo.
Está, según el mencionado artículo, surgiendo el fenómeno de que cada vez hay más trabajadores que prefieren no seguir ascendiendo en la escala laboral. Toman otras opciones, deciden que no compensa el sacrificio de dedicar más tiempo al trabajo, y prefieren compaginar dicha actividad con otras, tales como mejorar la relación familiar o cultivar aficiones o simplemente disfrutar algo más del tiempo libre
Ciertamente las condiciones de trabajo actuales han cambiado sustancialmente respecto a aquellas de hace 15 años.
En la actualidad los trabajadores se pueden sienten mucho más presionados y en cierta forma vigilados. Las tecnologías de la información hace que todo se aceleré de una forma en ocasiones irritante. Hoy en día un trabajador tiene que estar atento al correo electrónico y al móvil, y podemos decir que prácticamente ambos no conocen horarios ni fiestas. Por lo tanto en cualquier momento surge la llamada o llega el correo que te obliga a movilizarte. No llega uno, pueden llegar una docena. Y así un día y otro día, sin solución de continuidad.
Esta intromisión continuada de las TIC en nuestras vidas, puede llevar a que los trabajadores tengan cada vez más dificultad en distinguir entre el tiempo de trabajo y el tiempo libre o el personal. Ambos tiempos tienden a mezclarse cada vez más de forma imprecisa.
Este continuo “flujo de trabajo” sin distinción de horarios puede ser lo que, entre otras razones, esté llevando a muchos directivos a decir: basta, ya no quiero ascender más, necesito, aire, necesito privacidad.
Por otro lado las relaciones laborales tienen cada vez un alto grado de exigencia unido a precariedad latente. A los directivos se les exige una elevada dedicación y prestaciones. Ya no vale con estar. Hay que producir, ser innovador, tener iniciativas, hacer propuestas que generen rentabilidad. Si todo eso no se hace el directivo corre el riesgo de ser despedido. Por lo tanto “la anterior añorada tranquilidad laboral” ha desparecido. Esta exigencia de rendir continuamente, de tener que demostrar que se aportan cosas a la empresa, puede estar generando un estrés en la persona. Otra razón para decir, prefiero llanear, encontrar un sitio algo más cómodo en la organización, no tan exigente, y renunciar a seguir ascendiendo.
A todo esto la insatisfacción en el trabajo es alta. Un elevado porcentaje de personas, por encima del 45% en España o del 42% en Francia, o del 40% en Italia e Inglaterra, están pensando cambiar de trabajo. Bien por que no soportan a su jefe o bien por qué no soportan su trabajo
Por último está la vida familiar. Las exigencias de la vida actual hacen que el hombre y la mujer tengan que trabajar fuera de casa. Esta circunstancia tiene repercusiones no siempre buenas para los hijos y para la propia relación familiar. El no poder atender a las relaciones familiares como uno considera que se merecen pueden también ser una fuente de stress para los trabajadores y por lo tanto para los directivos.
Estas, las apuntadas pueden ser algunas de las razones del fenómeno llamado llanear. Es decir considerar en un determinado momento que los oropeles de un nuevo ascenso no compensan el sacrificio y el stress añadido.
Eso no pone ante un nuevo punto que es la necesidad que tiene el ser humano, y más en el mundo actual, de gestionar su propio desarrollo profesional y personal. La persona tiene que establecer un proyecto de vida, en todos los sentidos: profesional, personal, económico, familiar, de status, de relaciones. Y tratar de dibujar y diseñar la estrategia y táctica para lograrlo. De otro modo el ser humano puede ser una hoja al capricho del viento de lo cambios. Esa situación puede llegar a ser altamente estresante por cuanto se pierde el control sobre el desarrollo de la propia vida

Fernando Giner. Dr.en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Alcalá. Profesor en el área de Dirección de Empresas en la Universidad de Alcalá. Dilatada experiencia como directivo en empresas bancarias, industriales y de consultoría. Compagina la docencia con la actividad consultora en empresas en materias de: organización, gestión del cambio y del conocimiento, información para la gestión, cuadros de mando y las tecnologías de la información. Autor de diferentes libros, numerosos artículos y conferenciante habitual. Su línea de investigación es la información en las organizaciones, la sociedad de la información y las tecnologías.Director del curso, Titulo Propio de Experto, en Dirección y Gestión de la Información y sus Tecnologías:diseño y desarrollo de los sistemas empresariales de información, organizado por la Universidad de Alcalá y Global Estrategias