España: Suspenso en productividad, las inversiones en TIC no rinden
Acaba de ver la luz, junio 2006, un interesante estudio de Jordi Gual, Sandra Jodar y Alex Ruiz, titulado el “el problema de la productividad en España: ¿Cuál es el papel de la regulación” volumen 01, documentos de economía “la Caixa”
En dicho estudio además de exponer la tendencia decreciente que presenta nuestra productividad se tratan de analizar las causas. Para ello los autores se hacen una serie de preguntas, a las que les ponen respuesta:
1. Hay razón para pensar que el creciente empleo en mano de obra no cualificada es la causa. La respuesta es que esta no es la causa. Para ello argumentan que pases como Irlanda, también con un fuerte crecimiento del empleo han logrado incrementos notables de productividad
En el periodo 1995-2002 Irlanda logro un crecimiento del empleo en horas trabajadas del 3,5% mientras que su productividad en dicho periodo superaba el 7%. España se quedaba en el 2,5% y 0,7% respectivamente.
2. La razón podría estar en la creciente terciarización de la economía española. La respuesta vuelve a ser no, y el referente vuelve a ser Irlanda. País que con servicios de calidad ha conseguido incrementar la productividad.
3. Podría ser la razón una insuficiente acumulación de infraestructuras y capital humano. La respuesta vuelve a ser no. Ha habido una notable convergencia con la UE en este sentido. En el periodo 1992 a 2004 el capital humano ha pasado de representar el 78% del promedio de la UE al 88% de la UE. Mientras que en equipamiento en infraestructuras hemos pasado del 42% al 88%, en el periodo 1985 2004
4. La causa podría encontrarse en un marco regulatorio demasiado estrecho. Una vez más la respuesta es no
5. Por último cabe preguntarse que quizás la causa está en un inadecuado aprovechamiento del capital tecnológico. Aquí, los autores apuntan a indicios. Posiblemente aquí este la causa, en un retraso de nuestro progreso técnico, a pesar de la acumulación de capital humano y de infraestructuras.
Los autores parecen encontrar causas que dificultan enormemente la difusión y aplicación de nuestro capital tecnológico.
Ya me he referido a este tema en otras ocasiones. Al de la innovación. El estudio mencionado viene a darme en buena medida la razón. Podemos decir que somos en general un país homologable con el resto del mundo desarrollado y países de nuestro entorno, excepto en la innovación y capacidad para aplicar la misma a los procesos de todo tipo empresariales.
Posiblemente, quitando algunas excepciones, en la cabeza de todos, que se encuentran entre las 35 empresas del IBEX, y alguna que otra de las pequeñas, nuestras empresas presentan:
• Formas de organización anticuadas
• Estilos de dirección rígidos
• Poco hábito de crear equipos de alto rendimiento
• Procesos administrativos muy burocratizados
• Procesos operativos ineficientes
• Poco dadas a “pensar” y a comprar las cosas hechas
• Muy bajo nivel de dominio de idiomas en su personal
• Poca colaboración con universidades. En el campo del management y la dirección de empresas esta colaboración es prácticamente inexistente
Estas razones, el estilo de hacer empresa anticuado, son las que imposibilitan un clima poco dado a la innovación y al riesgo. Así, la tecnología, la que se adquiere se queda en muchas ocasiones con muy bajo uso de aplicación o de utilidad.
Es necesario, se impone un cambio serio y profundo de nuestros modelos de creación y dirección de empresas. Sin esos cambios va a ser muy difícil que la productividad despegue, por mucho capital tecnológico, humano y de infraestructuras se acumule.
En nuestras empresas, tampoco mucho en nuestras universidades, se desarrollan habilidades encaminadas a generar ideas. A pensar con sentido de creatividad. Es mejor hacer lo que se viene haciendo de antiguo, eso de pensar en cambiar e innovar es muy pesado.
Señores hay que ponerse las pilas. Tenemos que promover modelos de empresas en los que el clima sea el del pensamiento creativo y la innovación, y se pague al personal no por ir al puesto de trabajo sino por las ideas que proporcione que acaban convirtiéndose en fuente de negocio.
No queda demasiado tiempo, corremos el riesgo de perder un tren muy importante.

Fernando Giner. Dr.en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Alcalá. Profesor en el área de Dirección de Empresas en la Universidad de Alcalá. Dilatada experiencia como directivo en empresas bancarias, industriales y de consultoría. Compagina la docencia con la actividad consultora en empresas en materias de: organización, gestión del cambio y del conocimiento, información para la gestión, cuadros de mando y las tecnologías de la información. Autor de diferentes libros, numerosos artículos y conferenciante habitual. Las línea de trabajo e investigación son los sistemas de información, la transformación en las organizaciones con apoyo de las TIC y el cambio organizacional a través de la transformación de los RRHH. Direge varios programas de formación con Título Experto de la Universidad de Alcalá, tales como Programa ERP/SAP (RRHH y Finanzas), Programa Business Intelligence y la Gestión del Conocimiento y Programa de Dirección Eficaz de Personas en la Empresa