¿Rondas los 50? Ten cuidado, te pueden podar
El título viene a cuento de un artículo publicado hoy en las páginas de sociedad del País, por Vicente Verdú, con el titular de “la prejubilación y la neurosis de la poda”enlace
Dos frases me han resaltado en sobremanera, lo que revela la lucidez del autor:
• Los prejubilados se han consolidado en la estrategia cimera de la actualización empresarial.
• Hacer de las empresas un severo Termineitor sobre el mundo de la madurez laboral evoca el mismo proceder de las podas sin tino sobre los árboles más frondosos. Y a menudo más altos.
Ciertamente, una estrategia muy querida por la empresas es la de aligerar la mochila de recursos humanos. Aligerarlos en cualquier circunstancia y lugar. Ya sea en una crisis, en una fusión, en una externalización, en un plan director o al emprender una nueva estrategia. Cualquier excusa es buena para convocar al responsable de recursos humanos y decirle: tráigame la lista y póngale una raya a partir de los 50 años.
¿Qué poca imaginación y ganas de trabajar tienen en ocasiones las organizaciones? Poca imaginación. Sí. El recurso más fácil, antes de pensar ¿qué podemos hacer con estos recursos humanos? ¿Podemos emprender nuevos negocios? Reside en: vamos a jubilarlos o a echarlos. Y claro, ahí viene la otra. ¿Vamos a analizar la plantilla seleccionando a aquellos que tienen valor, digamos productivo y económico? No. Los más fácil, rápido, aún cuando no sea efectivo. Es tirar una línea y ya se sabe. La línea se tira en razón de la edad. De los 50 para arriba. ¿Por qué? Simplemente son los que más cobran. ¿Pero saben o no? ¡Ah eso no importa! Es fácil tomar esta decisión.
Así, digamos de un plumazo, la empresa se libera de sus “árboles más frondosos” ¿Todos daban buena sombra? Posiblemente no. Pero lo que si es cierto que no todos la daban mala.
Normalmente con estas actuaciones las empresas arreglan “la cuenta de resultados” pero producen enormes desaguisados en experiencia, conocimiento y productividad. La sustitución sistemática de personas de edad por jóvenes no es una decisión inteligente. Jubilar la experiencia en masa suele traer malos resultados. Jubilar la prudencia en masa también suele traer malos resultados.
Pero que se le va a hacer, es una decisión fácil, que no cuesta elaborarla. Total le dices al programa que liste a partir de los 50 años y toma ahí va la lista de los candidatos a la poda.
¿Cómo se cubre el tiempo, las necesidades, entre el nuevo retoño de árbol y el frondoso podado? Pues sin sombra. Improvisando y saliendo como se puede. Y si las cosas no se enderezan púes haremos otra poda. Esta vez bajando la raya a los, digamos 45.
Ejemplos de lo aquí descrito no faltan. El último el plan de ajuste y viabilidad propuesto por RTVE. Eso si, tal como indique en un reciente post, sus trabajadores, los afectados, tiene la suerte de estar en uno de los grupos de trabajo privilegiados. Por lo tanto serán “podados” a partir de los 50, pero le seguirán dando un buen riego (por encima del 80% del sueldo actual)

Fernando Giner. Dr.en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Alcalá. Profesor en el área de Dirección de Empresas en la Universidad de Alcalá. Dilatada experiencia como directivo en empresas bancarias, industriales y de consultoría. Compagina la docencia con la actividad consultora en empresas en materias de: organización, gestión del cambio y del conocimiento, información para la gestión, cuadros de mando y las tecnologías de la información. Autor de diferentes libros, numerosos artículos y conferenciante habitual. Las línea de trabajo e investigación son los sistemas de información, la transformación en las organizaciones con apoyo de las TIC y el cambio organizacional a través de la transformación de los RRHH. Direge varios programas de formación con Título Experto de la Universidad de Alcalá, tales como Programa ERP/SAP (RRHH y Finanzas), Programa Business Intelligence y la Gestión del Conocimiento y Programa de Dirección Eficaz de Personas en la Empresa
Antonio Ayala dijo
¡Hola Fernando! ¡Mis cordiales saludos desde Sevilla! Me parece la mar de interesante el artículo y tus notables aportaciones, ya que sin no hay un gran cambio de mentalidad política, social, cultural, económica y todo lo demás, los que ya tenemos los 50, somos como los de las clase pasivas y bien podados y eso que estamos como muy bien has dicho, en la madurez afectiva, social, profesional, etc. ¡Vamos que somos un pozo de experiencia y saber!. Podemos de sobra, querernos, valorarnos, aportar, compartir, participar... A la vez que ejercer y realizar con total eficacia muchos cometidos profesionales y socioculturales de sumo interés y utilidad para toda la sociedad. Soy profesor de Instituto y menos mal, que soy funcionario, de lo contrario podría pertenecer a ese obligado y vergonzoso Club. Te doy a conocer mi Bitácora en la Coctelera, por si te interesa visitarla: www.lacoctelera.com/antonio-ayala
Me ha encantado tu artículo, conozco personas que viven la temática. Espero que sigamos en la buena comunicación. ¡Con mis saludos y hasta la próxima! Antonio Ayala
20 Julio 2006 | 09:53 PM