La dificultad de los acuerdos con los otros
Estos días estamos asistiendo a un verdadero ataque al mundo occidental por una parte de los miembros que componen la sociedad islámica, como respuesta a una presunta ofensa por nuestra parte realizada mediante la publicación de chistes en los que aparece Mahoma.
¿Por qué ocurre esto? Y aún más ¿por qué es tan difícil dialogar con el otro, llegar a acuerdos con el otro?, en especial cuando el otro pertenece a otra cultura, es de otra religión, de otra raza o simplemente por el hecho de tener unos valores diferentes a los nuestros? Esto no solamente ocurre, digamos a nivel de calle, ocurre también en las empresas, en las familias, dentro de los mismos grupos sociales. E inmediatamente unos etiquetan a los otros: son extremistas, son terroristas, nos quieren destruir, nos vemos incomprendidos.
Esta enorme dificultad de diálogo entre seres humanos ocurre sencillamente por el hecho de que cada persona cada ser humano es esclavo de sus modelos mentales. ¿Qué son los modelos mentales?. Nada mejor que acudir a una definición de Peter Senge. Los modelos mentales “son supuestos hondamente arraigados generalizados en imágenes que influyen en nuestro modelo de comprender el mundo y actuar. A menudo no tenemos conciencia de ellos o de los efectos que tienen sobre nuestra conducta”. ¿De dónde surgen estos modelos mentales en cada uno de nosotros, o como dirían los sociólogos a que obedecen los supuestos funcionales previos que determinan nuestra conducta? Surgen y obedecen a nuestra cultura, a nuestro más profundo aprendizaje, originado en la infancia, en el entorno familiar y de amigos y con posterioridad moldeado en nuestro aprendizaje de adultos. Es de ahí de donde arranca nuestra forma de ver y entender las cosas. Nuestra visión de la vida.
Los modelos mentales van conformando lo que nosotros entendemos que deben ser las cosas y determina las pautas de comportamiento con los otros. Como es obvio no hay un único ni válido modelo mental. Hay millones de modelos mentales, yo diría casi tantos como seres humanos. De ahí la enorme dificultad de llegar al entendimiento con otros. En cuanto los modelos mentales de unos y de otros están muya alejados se procede a un enfrentamiento.
Sólo el desaprender y volver a aprender, solo, tal como dice Edward de Bono, el poder aplicar un pensamiento lateral, el ser capaz de ver las cosas con una visión diferente y en ocasiones creativa es lo que posibilita la aproximación entre personas y culturas. Para producirse esta aproximación en necesario modificar los modelos mentales de cada parte. Qué mejor modificación que el viajar, el establecer contacto con el otro, el intentar comprenderse mutuamente, el intentar que cada modelo mental desaprenda determinadas cosas y vuelva a aprender otras de otra forma, con otra visión. Este es el camino para llegar a acuerdos y respeto del otro. ¿No os parece?

Fernando Giner. Dr.en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Alcalá. Profesor en el área de Dirección de Empresas en la Universidad de Alcalá. Dilatada experiencia como directivo en empresas bancarias, industriales y de consultoría. Compagina la docencia con la actividad consultora en empresas en materias de: organización, gestión del cambio y del conocimiento, información para la gestión, cuadros de mando y las tecnologías de la información. Autor de diferentes libros, numerosos artículos y conferenciante habitual. Su línea de investigación es la información en las organizaciones, la sociedad de la información y las tecnologías.Director del curso, Titulo Propio de Experto, en Dirección y Gestión de la Información y sus Tecnologías:diseño y desarrollo de los sistemas empresariales de información, organizado por la Universidad de Alcalá y Global Estrategias