El director de información contribuiría a aumentar la eficiencia de nuestras empresas y la productividad
Las empresas españolas en general ponen mucho el acento en la TIC, que si el hardware, que si el software, invierten muchas reuniones viendo ofertas de productos y soluciones tecnológicas. Pero cuanto tiempo y dinero gastan en "la calidad de la información y sus procesos". Yo diría que muy poco, básicamente por dos razones:
1. En la inmensa mayoría de los casos los responsables de las áreas de informática y de tecnología de nuestras empresas tienen un perfil o formación tecnológica, con poco conocimiento y gusto por la gestión y por la información como producto.
2. La creencia, muye erronea por otra parte, de que la información es cuestión de tecnología. Y no es así.La tecnlogía puede producir información, convertir datos en información, pero aquella no asegura que la información sea válida, veraz y sobre todo de utilidad para aquellos que vana consumir la información.
3. La poca conciencia que existe en nuestras empresas de que la información es un producto estratégico y como tal tiene que se tratada.
La figura del director de información, existente en otros países, en especial de los de tradición anglosajona vendría a:
1. Establecer un puente entre los que necesitan información y producen información. Se ocuparía de las necesiades de información de la organización en términos de utilidad, veracidad y eficacia de la información.
2. Asumniría la gestión del ciclo de la información con criterios de producto y calidad de la misma. Podría poner en marcha metodologías y normas para la fase de diseño, construcción e implantación, que garantizaran que el ciclo y la vida del mismo lo son con un grado alto de calidad.
De poco o de nada sirve invertir cantidades moentarias en equipamiento tecnológico si:
1. Los datos no son veraces.
2. Si la nueva entrada de datos no es veraz y evita redundancias, pduciendo la degradación de la información que se suministra.
3. La información proporcionada al consumidor de la información, interno o externo, no responde a un criterio de utilidad, que debe aplicar el propio consumidor, y en consecuencia le aporta conocimiento sobre el fenómeno que quiere analizar y tomar decisiones.
4. La información llega al consumidor de la misma de forma no veraz, no aporta conocimiento y llega tarde
5. Si los procesos de transformación de datos en información se deterioran con el paso del tiempo.
Apostemos por la creación de esta figura, el director de información, de perfil no tecnológico, - con capacidad para entender la tecnología de la información - con formación y experiencia en materias de negocio y de empresa. Las empresas se harán un gran favor, ahorraran tiempo, dinero, disgustos, y al tiempo verá como su productividad y la del país comienza a aumentar. ¿Por qué?. Muy sencillo se lograré un paso de gigante para que la información se convuierta en conocimiento real para la toma de decisiones.

Fernando Giner. Dr.en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Alcalá. Profesor en el área de Dirección de Empresas en la Universidad de Alcalá. Dilatada experiencia como directivo en empresas bancarias, industriales y de consultoría. Compagina la docencia con la actividad consultora en empresas en materias de: organización, gestión del cambio y del conocimiento, información para la gestión, cuadros de mando y las tecnologías de la información. Autor de diferentes libros, numerosos artículos y conferenciante habitual. Su línea de investigación es la información en las organizaciones, la sociedad de la información y las tecnologías.Director del curso, Titulo Propio de Experto, en Dirección y Gestión de la Información y sus Tecnologías:diseño y desarrollo de los sistemas empresariales de información, organizado por la Universidad de Alcalá y Global Estrategias