Atender a la calidad del ciclo de creación de la información provocará tasas de retorno óptimas en la construcción de sistemas de información.
Las empresas pueden invertir grandes cantidades de dinero en TIC y no lograr los resultados deseados en cuanto a la información de la que disponen. Es un error frecuente, que comenten las empresas, pensar que TIC es sinónimo de información y que las TIC son la parte crítica de los sistemas de información. Sería tanto como decir que en la construcción de edificios la parte crítica son los materiales mientras que el papel de los arquitectos y aparejadores es secundario.

Los sistemas de información en esencia, tal como revela la figura, cumplen un ciclo en su construcción, que no es otro que diseño, desarrollo e implantación. En dicho ciclo hay requisito de calidad, que no cumplirse pueden provocar errores como los que aparecen en la figura.
Las tres fases son importantes, pero dos de ellas, especialmente las de diseño e implantación resultan críticas. El diseño por el hecho de que pone de relieve el modelo de información, las especificaciones de las necesidades de información. Lo que se denomina técnicamente modelo y especificaciones funcionales. Esta fase en muchos proyectos de información se descuida, no se atiende a su correcta realización, pasando directamente a la fase más técnica, la de desarrollo. Esta corresponde propiamente a los informáticos. Si no ha existido una correcta fase de diseño, los informáticos suelen enfrentarse a un problema que les desborda, tienen algo que construir pero carecen de planos. Las empresas creen haber ahorrado unos gastos en la fase de diseño y los multiplican con creces en la fase de desarrollo, precisamente por carecer de unos planos adecuados (que modelo o que proceso de información construir). La fase de implantación resulta también clave ya que en ella se pone en funcionamiento el sistema de información, el mismo pasa a los usuarios directos. Estos deben actualizar permanentemente los datos del sistema, con las nuevas transacciones que al fluye, pe. en un sistema de alta de clientes. Si no han sido adiestrados convenientemente se van a producir posiblemente errores en la nueva captación de datos, lo que va a provocar corrupciones en la posterior información a obtener.
Cada parte del ciclo tiene unos requisitos de calidad, que en esencia serían: correctos y buenos diseños de los modelos de información, adecuados desarrollos de los sistemas de información que los deben soportan, generando tendencias a cero y una adecuada formación a los usuarios de los sistemas de información, a los consumidores de la información. No atender a estas cosas, que parecen obvias provoca ineficiencia en cada un parte del ciclo, con lo que se generan inadecuados diseños (incoherencias entre diseño y necesidades de los consumidores finales de la información) malos funcionamientos técnicos en el propios sistema de información (incorrectos accesos, procesos, cálculos) e ineficientes nuevas incorporaciones de datos (proceso de corrupción de la base de datos).
Los directivos de línea, aquellos que no tienen competencias en la parte tecnológica, deberían implicarse mucho más de lo que lo hacen en la parte del ciclo correspondiente a los diseños y modelos de información en la parte de la formación. Son ellos los consumidores de información. Pero ya lo dijo Peter F.Drucker (1996: 102) (1)
no hay muchos ejecutivos que tengan instrucción en información. Saben como conseguir datos pero la mayoría todavía tiene que aprender a utilzarlos […] tienen que instruirse en formación
Esta, junto con una mayor implicación en las fases de diseño e implantación, son una de las asignaturas pendientes de nuestros directivos, al efecto de que nuestras empresas dispongan de sistemas de información auténticamente orientados a la toma de decisiones.
(1) La gestión en un tiempo de grandes cambios. Edhasa 1996

Fernando Giner. Dr.en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Alcalá. Profesor en el área de Dirección de Empresas en la Universidad de Alcalá. Dilatada experiencia como directivo en empresas bancarias, industriales y de consultoría. Compagina la docencia con la actividad consultora en empresas en materias de: organización, gestión del cambio y del conocimiento, información para la gestión, cuadros de mando y las tecnologías de la información. Autor de diferentes libros, numerosos artículos y conferenciante habitual. Su línea de investigación es la información en las organizaciones, la sociedad de la información y las tecnologías.Director del curso, Titulo Propio de Experto, en Dirección y Gestión de la Información y sus Tecnologías:diseño y desarrollo de los sistemas empresariales de información, organizado por la Universidad de Alcalá y Global Estrategias