Los políticos han dejado de pensar en positivo
Es desolador ver como los políticos, no solo los nuestros, los de este país llamado España, han dejado de pensar en positivo. Proliferan las prohibiciones, las amenazas o coacciones encubiertas, las medias verdades. Ejemplos recientes, La Ley Antitabaco, la futura Ley del Carne por Puntos, la Reforma Fiscal, que no es tal y posiblemente castigara a los de siempre – a los de nómina y en bandas medias – las medidas que se están adoptando en Catalunya en la que por lo que oigo, veo y leo, va a ser difícil encontrar algo escrito o hablado en castellano, al menos en sitios oficiales y ahora para colmo, -El País 24.01.2006 – leo que “si al peaje, aunque ahora no”. Los políticos, PP incluido esta vez (parece que siempre juega a las prohibiciones), se están poniendo de acuerdo para implantar el peaje en Madrid.
Habría que volver a aquella famosa frase que llenó miles de paredes en mayo del 68 “prohibido prohibir”. Parece mentira que los hijos de aquellos cuando han llegado al poder se hayan vuelto tan negativos.
Cuando se darán cuenta que estamos en el siglo XXI, con una tecnología de la información que está modificando profundamente sociedades, personas, empresas y el mundo en general.
¿Prohibir la entrada en Madrid, mediante peaje? No hombre no, señores políticos piensen, gánense el sueldo. No vayan a lo fácil y a lo que hacen otros. Estudien la forma en que no haya tantos desplazamientos que cruzan la ciudad por dentro y por fuera diariamente y propongan otra organización de la sociedad. ¿Es complejo? Pues claro, pero no imposible.
¿A ver por qué hay que ir cada día a la oficina? ¿Por qué hay que seguir haciendo grandes las ciudades, creando colmenas a precios astronómicos, cuando hay tanto campo libre? ¿Por qué hay que llevar todos los días a los niños a las escuelas? ¿Por qué para recibir determinadas atenciones sanitarias hay que desplazarse al ambulatorio o al hospital?
Veamos, ahí van unos cuantos puntos sobre los que reflexionar y crear propuestas imaginativas:
El trabajo. Hay muchos trabajos, de naturaleza administrativa, de supervisión, de control, de creación, de colaboración, de comercial..etc. que pueden representar, a nivel de un país, millones de personas que no requieren que las mismas aparezcan todos los días por la oficina. Muchos de estos trabajos pueden hacerse perfectamente en casa o dónde al empleado le de la gana. Aquí, no obstante surge un problema no baladí, como tener constancia de que el trabajador está trabajando. Es fácil controlarlo cuando está sentado en la silla de la oficina –aunque no haga nada y se pase colgado de Internet buena parte del tiempo - y más ahora que le es complejo escaparse a fumar un cigarrillo. Pues señores jefes y ejecutivos cambien los criterios de la permanencia por los de rendimiento, cumplimento y compromiso con el trabajo. Evalúen a las personas no por el estar sino por el hacer. Es cuestión de cambiar los criterios de evaluación y medida. Aunque posiblemente eso para muchos ejecutivos de nuestro país también sería un problema, no tanto por estructurar nuevos criterios, sino por el hecho de ¿qué hago ahora en casa?, tengo que pasar a pensar, en lugar de controlar.
La educación infantil y primaria. Qué decir de los colegios y la enseñanza presencial al uso. Las TIC actuales facilitan mediante las plataformas e-learning, si saben manejarse y se diseñan de nuevo los contenidos educativos para ese medio, espléndidos instrumentos para la enseñanza, 100 veces mejor que la escuela presencial. Mucho más interactiva con el alumno que la pizarra. ¿Se perdería el contacto personal? Muy posiblemente no, bastaría con unas sesiones de “socialización y contacto en el mes”. Además el niño sabría a muy temprana edad trabajar en equipo, establecer contacto con otros niños, no solo para el juego, sino para la interacción de los trabajo en la escuela. Además todo ello viéndose permanentemente las caras entre ellos y sin tener que estar en la escuela, y con la tutoría de un profesor, que mediante su PC podría contemplar como interactúan los niños e ir corrigiendo sus comportamientos y mejorando sus conocimientos.
Además el desarrollo de estas habilidades, trabajar en equipo, interactuar, intercambiar, les sería muy útil en su vida universitaria y profesional.
La sanidad primaria. Algo parecido se puede hacer con un conjunto se servicios sanitarios. Una gran parte de la atención primaria son actos de rutina, que en una primera instancia podrían resolverse en buena parte mediante consultas simples on-line con el médico. Otro tipo de consultas podrían realizarse mediante visualización medico-paciente, ambos sin moverse del sitio, sin tener contacto físico. Para ello están todas las tecnologías que a la voz y a la mensajería incorporan la imagen.
Esta forma de proceder tendría dos efectos beneficiosos sobre nuestros servicios sanitarios:
Desatascaría los servicios sanitarios saturados
Permitiría especialización por centros. Cada centro no tendría por qué tener ni los mejores facultativos en todas las especialidades ni todos los mejores medios. Lo cual redundaría en una eficiencia económica que podría ser elevada
La Administración pública. Para cuando de verdad la ventanilla única. Sólo se han hecho progreso en lo que denominamos el front-end. Si los procesos se rediseñaran y se automatizaran los ciudadanos tampoco tendrían que desplazarse a las oficinas de las innumerables administraciones, un e-gobernment bien planteado, bien montado, limitaría muchos desplazamientos para entregar papeles, poner sellos y pólizas y dar datos que la administración ya tiene por centuplicado. Clama al cielo el atraso en servicios como la DGT o la solicitud del DNI. Por cierto en este apartado, el de las administraciones públicas, solo funciona bien la declaración del IRPF y los temas de Seguridad Social, que curioso los de aspecto recaudatorio.
Acaba de publicarse el informe de la ONU sobre e-gobernment en el que se indica que España pierde 5 puntos y se sitúa en el puesto 39. Seguimos bajando puestos.
La sociedad de la información y el conocimiento es mucho más exigente que la industrial y es mucho más peligros descolgarse de ella. El rengache es mucho más complejo, ya que no se trata de aplicar un instrumento para fabricar, se trata de aplicar medios tecnológicos para crear. Siempre crear es mas complejo y exige más esfuerzo que hacer labores repetitivas, que es lo que era a la postre la sociedad industrial.
Con la nueva organización de la sociedad, adaptada y estructurada en torno a las TIC actuales, mucha gente, mucha fuerza laboral, muchos niños, no tendrían que desplazarse habitualmente de su domicilio par realizar su trabajo o asistir a la escuela, o que le atendiera el médico o realizar un trámite con la administración podrían vivir de otra forma, en lugares más cómodos, menos hacinados. Podrán estar más en contacto con sus hijos y con sus vecinos, disfrutar de mayor libertad.
Señores políticos, gobierno central, autonómico y local, incluidos los burócratas de Bruselas, más representantes de las patronales, los sindicatos y agentes sociales comprometidos, pónganse las pilas, pónganse a trabajar y empiecen a dar bosquejos sobre como puede ser la sociedad del 2015. Qué tipo de organización de las sociedades, y por lo tanto de las formas de vida, trabajo, escuelas y servicios sanitarios podemos ir creando entre todos con esfuerzo, ganas y mucha imaginación. No busquen recetas no las hay. Hay que crear esa nueva forma de sociedad, partiendo de cero. Sabiendo que solo tenemos dos cosas:
Una fuerza humana bastante inteligente y aplicada a muchos trabajos que utilizan la inteligencia y resuelven los problemas con inteligencia.
Una tecnología de la información que es capaz de realizar los sueños por muy descabellados que estos parezcan.
A partir de aquí será necesario desarrollar un inmenso y apasionante trabajo de imaginación desbordada. Los ciudadanos a estas alturas necesitamos que nos den pistas firmes de por dónde puede la nueva organización de las sociedades en este siglo XXI
Señores políticos de todo signo, dejen de ser negativos, dejen de prohibir, piensen en positivo y empiecen a darle a la imaginación. Los ciudadanos se lo agradeceremos mucho. Las sociedades avanzan no con prohibiciones sino con entusiasmo, pasión e imaginación.

Fernando Giner. Dr.en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Alcalá. Profesor en el área de Dirección de Empresas en la Universidad de Alcalá. Dilatada experiencia como directivo en empresas bancarias, industriales y de consultoría. Compagina la docencia con la actividad consultora en empresas en materias de: organización, gestión del cambio y del conocimiento, información para la gestión, cuadros de mando y las tecnologías de la información. Autor de diferentes libros, numerosos artículos y conferenciante habitual. Su línea de investigación es la información en las organizaciones, la sociedad de la información y las tecnologías.Director del curso, Titulo Propio de Experto, en Dirección y Gestión de la Información y sus Tecnologías:diseño y desarrollo de los sistemas empresariales de información, organizado por la Universidad de Alcalá y Global Estrategias